La Técnica del Palming
El palming consiste en cubrir los ojos cerrados con las palmas de las manos ligeramente ahuecadas, sin ejercer presión sobre los globos oculares. El objetivo es proporcionar oscuridad total y el calor natural de las manos para relajar los nervios ópticos.
Al realizar esto durante dos o tres minutos, se permite que el sistema visual se reinicie y descanse del estímulo lumínico constante. Es ideal para practicarlo a mitad de la tarde, cuando la fatiga visual es más evidente y los ojos piden un respiro.
Paso a paso
- → Frote las palmas entre sí hasta sentir calor.
- → Cierre los ojos y coloque las manos ahuecadas sobre ellos.
- → Respira lento durante 2 a 3 minutos en silencio.